La constructora anunció que limitará los incrementos de precio por debajo del aumento del salario mínimo, con el fin de ofrecer previsibilidad financiera y facilitar el acceso a vivienda social para más de 2.400 familias.
Grupo Oikos, una de las principales constructoras de vivienda en Colombia, comunicó que fijará y controlará los precios de sus proyectos de Vivienda de Interés Social (VIS) durante 2026, pese a los recientes ajustes económicos que han afectado al sector, como el aumento del salario mínimo y de los subsidios estatales.
Según la empresa, los ajustes en los precios de las VIS oscilarán entre 5,8 % y 11,5 %, dependiendo del proyecto y la fecha de escrituración, y se ubicarán por debajo del incremento general de los costos laborales y de construcción. Con esta estrategia, Oikos pretende que las familias interesadas en vivienda social puedan planear con mayor certeza su cierre financiero y evitar cargas económicas imprevistas.
El presidente del Grupo Oikos, Luis Aurelio Díaz, explicó que esta decisión responde a un esfuerzo corporativo para proteger el ahorro de los hogares y garantizar que su patrimonio se conserve frente a la inflación, al tiempo que se mantiene un precio estable desde el momento de la compra hasta la escrituración. Además, Díaz resaltó que, con el aumento de los subsidios de vivienda en una proporción superior al incremento aplicado a los inmuebles, los compradores podrán reducir el monto de recursos propios necesarios para acceder al crédito.
La medida de precios controlados aplicará a los proyectos VIS vigentes y aquellos en proceso de escrituración durante 2026, asegurando que los compradores no enfrenten variaciones inesperadas entre la promesa de compraventa y la entrega del inmueble. Según Oikos, esta política beneficiará a más de 2.400 familias en diferentes regiones del país.
Expertos del sector han señalado que este tipo de iniciativa empresarial puede ofrecer una alternativa de estabilidad en medio de debates sobre la desindexación de la VIS del salario mínimo, una propuesta del Gobierno que busca fijar topes y precios en términos monetarios en lugar de salarios, pero que ha generado incertidumbre entre constructores y compradores.
Oikos también ha anunciado medidas internas para absorb er parte del aumento de los costos de construcción, como la reducción de márgenes de rentabilidad y la adopción de tecnologías que optimicen la mano de obra y los procesos de edificación, con miras a mantener la competitividad y viabilidad de los proyectos VIS.
La decisión del Grupo Oikos de fijar precios de vivienda VIS por debajo de los aumentos previstos se presenta como una estrategia de protección al comprador en un contexto económico desafiante. A medida que el mercado inmobiliario y las políticas públicas evolucionan, la respuesta de las constructoras y su impacto en la oferta y acceso a vivienda social será un factor clave para medir el acceso real de los hogares a este tipo de vivienda en Colombia durante 2026.
