El ministro Germán Ávila afirmó que no habrá gravamen adicional a transacciones financieras y que el recaudo se concentrará en patrimonios altos y el sector financiero.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, negó que el Gobierno Nacional tenga previsto implementar un impuesto del 5×1.000 a las transacciones financieras en el marco del decreto de emergencia económica recientemente expedido por el Ejecutivo para enfrentar el desafío fiscal de 2026.
Durante una entrevista con La W Radio, Ávila calificó como “absolutamente falsa” la información que circuló en redes y algunos medios sobre la inclusión del 5×1.000, conocida también como gravamen a los movimientos financieros (GMF), y aclaró que esta medida no está contemplada en el paquete oficial de la emergencia económica.
Objetivo de la emergencia económica y contexto fiscal
La declaratoria de emergencia económica, que fue enviada para control automático a la Corte Constitucional, busca recaudar cerca de $16 billones para enfrentar un déficit presupuestal del próximo año, tras el hundimiento de una reforma tributaria en el Congreso y la falta de fuentes estructurales de ingresos fiscales.
Ávila defendió la legitimidad de la figura constitucional que habilita al Gobierno a expedir decretos con fuerza de ley, señalando que existen “razones suficientes” para acudir a este mecanismo excepcional ante hechos que, a juicio del Ejecutivo, no pudieron preverse y que requieren una respuesta inmediata.
Nuevos impuestos incluidos en la emergencia
Aunque descartó la creación del 5×1.000, el jefe de la cartera de Hacienda explicó que el esfuerzo de recaudo del decreto se concentrará en otros frentes, enfocándose en sectores de mayor capacidad económica.
Una de las medidas más destacadas es el ajuste al impuesto al patrimonio, planteado con una estructura progresiva en la que la tarifa puede llegar hasta 5 % para patrimonios superiores a $100.000 millones. Las tarifas propuestas aumentarían conforme al tamaño de la riqueza gravada.
De igual forma, el Gobierno contempla incrementar la tributación al sector financiero, mediante una sobretasa de 10 puntos adicionales sobre el impuesto de renta que ya paga ese sector, con el objetivo de equilibrar las cargas fiscales en medio de la presión presupuestal.
El ministro también mencionó que el decreto podría incluir gravámenes a los juegos de suerte y azar en línea, a los licores y a los hidrocarburos, como parte del paquete de medidas para robustecer los ingresos.
Respuesta y reacciones en el debate público
La aclaración de Minhacienda se produce en medio de un debate público intenso sobre los posibles efectos de la emergencia económica en la economía y los hogares colombianos, especialmente tras versiones contradictorias entre diferentes miembros del Gobierno sobre la inclusión del 5×1.000.
Expertos en finanzas públicas han manifestado preocupación por la falta de certeza tributaria y la ausencia de mecanismos ordinarios de control legislativo al usar decretos para crear o modificar impuestos, mientras que sectores productivos advierten sobre el impacto que podrían tener las nuevas cargas en la inversión y el crecimiento económico.
Con la negación oficial de la medida del 5×1.000 y la divulgación de los nuevos impuestos que contempla el decreto de emergencia económica, el Gobierno busca orientar la discusión hacia un enfoque en los grandes patrimonios y sectores específicos. A medida que la Corte Constitucional inicie el control de legalidad del decreto, las medidas tributarias y su impacto fiscal y social continuarán siendo objeto de análisis y debate en Colombia.
