El Ejecutivo advirtió que las afectaciones por las intensas lluvias han aumentado y podrían requerir más recursos o nuevas medidas fiscales para responder a la crisis
El gobierno del presidente Gustavo Petro admitió que los cerca de 8 billones de pesos que busca recaudar para atender la emergencia económica generada por las fuertes lluvias podrían no ser suficientes para cubrir la totalidad de los daños y necesidades en las regiones más afectadas del país.
Durante el reciente consejo de ministros en Cartagena, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, reconoció que aunque el plan fiscal actual —que incluye impuestos extraordinarios como el gravamen al patrimonio de personas jurídicas— apunta a reunir esos recursos, la extensión creciente de los daños podría obligar al Ejecutivo a explorar nuevas medidas de recaudo si la financiación prevista no alcanza.
La declaratoria de emergencia económica permite al Gobierno utilizar mecanismos excepcionales para enfrentar la crisis sin la aprobación previa del Congreso y activar herramientas como nuevas figuras tributarias. Inicialmente, la meta de recaudo estaba fijada en aproximadamente 8 billones de pesos para responder a inundaciones y deslizamientos que han golpeado departamentos como Córdoba, Sucre y Bolívar.
Sin embargo, la evolución de la emergencia climática y el aumento en el número de afectados han generado dudas sobre si esos recursos serán suficientes para garantizar la atención de servicios básicos, la reconstrucción de infraestructura y la recuperación económica de las zonas más golpeadas. Por eso, las autoridades no descartaron evaluar opciones adicionales de financiación si las necesidades fiscales superan los fondos disponibles.
El reconocimiento del Ejecutivo se produce en medio de un contexto de presión fiscal y debate sobre el uso de herramientas tributarias extraordinarias, que ha sido objeto de análisis entre economistas y gremios empresariales.
