El presidente explicó que el Gobierno pagó completamente la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) heredada de la administración anterior, lo que permitiría iniciar una reducción en los costos del combustible.
El presidente Gustavo Petro anunció este jueves que el Gobierno Nacional comenzará a bajar el precio de la gasolina en Colombia, tras haber saldado en su totalidad la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un pasivo que rondó los 70 billones de pesos y que, según el mandatario, fue heredado de la anterior administración.
El jefe de Estado hizo el anuncio a través de su cuenta en la red social X, en el marco de un intercambio de mensajes con el expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre el manejo del endeudamiento público. Petro afirmó que la cancelación de los compromisos del FEPC —producto de subsidios al combustible— abre espacios financieros para reducir gradualmente los precios del combustible en el país.
Según el presidente, la gestión realizada por su administración no solo cubrió la deuda del FEPC sino que dejó al fondo con saldo positivo, lo que significa que el próximo gobierno recibirá recursos y no obligaciones relacionadas con ese rubro. La apreciación del peso frente al dólar también fue mencionada como un factor que facilita iniciar las reducciones en los precios de la gasolina.
Petro explicó que la estrategia de pago de la deuda no consistió en incurrir en un mayor endeudamiento general, sino en una reestructuración responsable de obligaciones costosas y de corto plazo, sustituyéndolas por pasivos a menor costo que reducen la presión financiera futura sobre el Estado.
Aunque el anuncio genera expectativas entre los consumidores, el presidente no detalló el calendario ni la magnitud precisa de la disminución del precio del combustible, que dependerán de la evolución de los mercados internacionales, de factores cambiarios y de las decisiones de los reguladores, como la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).
El precio de la gasolina ha estado en niveles elevados en los últimos años, lo que ha sido objeto de debate público y político. La eventual reducción del costo del combustible puede aliviar la carga sobre los hogares y el transporte de mercancías, aunque su impacto real dependerá de la implementación concreta de la política y de las condiciones económicas generales.
El anuncio presidencial representa un giro en la política de combustibles en Colombia, luego de años de ajustes al alza vinculados al manejo de subsidios y al despliegue fiscal del FEPC. A medida que avance 2026, será clave observar cómo se materializan las reducciones anunciadas y cuál será su repercusión en el bolsillo de los colombianos y en la dinámica de precios del mercado energético nacional.
