El órgano de control activó un seguimiento especial sobre los fondos destinados a la ola invernal y pidió que la gestión sea transparente y eficiente, mientras el país enfrenta una crisis por las fuertes lluvias.
La Contraloría General de la República anunció este lunes un mecanismo especial de vigilancia fiscal sobre los recursos públicos asignados para la atención de la emergencia invernal y la reciente declaratoria de emergencia económica en varias regiones del país, especialmente en el Caribe colombiano.
Esta medida implica un seguimiento estricto a la gestión de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y a los fondos que se han destinado para la atención de los efectos de las lluvias, que han dejado decenas de miles de afectados, daños en vivienda y pérdida de vidas humanas en más de 20 departamentos.
Según las cifras oficiales con corte a 2026, el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo dispone de 1,69 billones de pesos para emergencias, junto con casi 1 billón de pesos en reservas presupuestales de vigencias anteriores, recursos que podrían ser utilizados de manera inmediata para atención a damnificados si se despliegan oportunamente.
Alcance del seguimiento y preocupaciones de control
La Contraloría estableció que seguirá de cerca no solo la ejecución de los recursos, sino también la transparencia y eficacia en la entrega de ayudas humanitarias, la contratación de obras y la implementación de planes de acción específicos para atender la emergencia, con el fin de prevenir irregularidades o ineficiencias en el uso de fondos públicos.
Dentro de las primeras acciones, el ente de control solicitó información formal sobre el Plan de Acción Específico para la atención de la crisis y coordina con comités territoriales, personeros y veedurías ciudadanas para verificar en terreno el impacto de las ayudas y la contratación de obras que se realicen con estos recursos.
La Contraloría recordó que ya había emitido advertencias previas sobre la ejecución de recursos destinados a emergencias, señalando desafíos como baja ejecución y falta de coordinación interinstitucional, lo que motivó el reforzamiento del seguimiento actual.
Contexto de la emergencia invernal
Las fuertes lluvias que han azotado a Colombia en las últimas semanas han provocado inundaciones en departamentos como Córdoba, afectando a cientos de miles de personas, destruyendo viviendas y generando necesidad de atención humanitaria urgente.
A pesar de la situación, algunos reportes señalan que, en emergencias anteriores, la ejecución de fondos para este tipo de eventos climatológicos ha enfrentado dificultades, incluyendo la falta de giro efectivo de recursos desde entidades centrales hacia las regiones afectadas, lo que ha sido objeto de críticas y exigencias de control por parte de organismos fiscalizadores.
Expectativas sobre la gestión de recursos
La vigilancia activa de la Contraloría busca garantizar que cada peso destinado a la emergencia se use de forma oportuna, transparente y con resultados tangibles para las comunidades afectadas, así como reducir las posibilidades de desvíos, retrasos o desperdicio de recursos públicos en medio de una crisis que ha impactado múltiples territorios del país.
Este control se desarrolla en paralelo a la discusión sobre la suspensión de la emergencia económica por parte de la Corte Constitucional, un debate que también influye en las decisiones presupuestales y la forma en que se enfrentan las consecuencias del fenómeno climático.
