El ajuste solo se puede aplicar al renovar contratos que cumplan un año, y la ley fija límites claros para el incremento.
Los arriendos de vivienda en Colombia se ajustarán en 2026 tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 2025, que fue de 5,1 %, informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Esto significa que quienes tengan contratos que cumplan 12 meses de vigencia en 2026 podrán ver un incremento de hasta 5,1 % en su canon de arrendamiento al renovarlo, conforme lo establece la Ley 820 de 2003.
El ajuste corresponde al valor máximo permitido por la norma, que impide que el arrendador suba más del porcentaje del IPC del año anterior y solo cuando el contrato haya completado un año desde su firma o desde el último aumento.
Cómo quedarían los arriendos según diferentes cánones
Aplicando el 5,1 % de incremento al valor actual del arriendo, estos serían algunos ejemplos de cómo quedarían los pagos mensuales en 2026 al momento de renovar el contrato:
- $850.000 → $893.350
- $900.000 → $945.900
- $950.000 → $998.450
- $1.000.000 → $1.051.000
- $1.100.000 → $1.156.100
- $1.200.000 → $1.261.200
- $1.300.000 → $1.366.300
- $1.400.000 → $1.471.400
- $1.500.000 → $1.576.500
- $1.600.000 → $1.681.600
- $1.700.000 → $1.786.700
- $1.800.000 → $1.891.800
- $2.000.000 → $2.102.000
Por ejemplo, si un contrato tiene un canon de $1.000.000, el aumento máximo al renovarlo en 2026 sería de $51.000, dejándolo en $1.051.000 al mes. Para un arriendo de $2.000.000, el incremento máximo permitido sería $102.000, con un nuevo canon de $2.102.000.
Cuándo se aplica el aumento y qué dice la ley
La Ley 820 de 2003 establece que el aumento solo puede aplicarse cuando el contrato de arrendamiento cumple un año de vigencia, por lo que no todos los arrendatarios verán el ajuste al comienzo de 2026, sino en la fecha en que se cumpla el aniversario de la firma o del último reajuste.
Además, la norma prohíbe aumentos mayores al IPC, lo que protege a los inquilinos de incrementos excesivos, y exige que el arrendador notifique debidamente el nuevo valor antes de la renovación contractual.
Con un IPC de 5,1 % como referencia para 2025, los arriendos de vivienda que se renueven en 2026 podrán ajustarse hasta ese porcentaje máximo, lo que implica aumentos proporcionales al valor de cada contrato. Este ajuste busca mantener el valor real de los cánones frente a la inflación del año anterior, aunque solo aplicará a quienes hayan cumplido el año de contrato requerido por la ley.
