El Estado anuncia la extracción de cinco objetos, entre ellos un cañón, monedas y porcelana, en la segunda fase del proyecto de investigación del emblemático naufragio.
En un anuncio histórico, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y el Ministerio de Cultura informaron que se recuperaron los primeros objetos del legendario galeón español San José, hundido en 1708 en el mar Caribe.
Las piezas, presentadas el 19 de noviembre de 2025, son cinco en total: un cañón de aproximadamente 2,5 toneladas, una taza de porcelana, tres monedas macuquinas (oro y bronce) y fragmentos adicionales de porcelana, junto con sedimento asociado.
La extracción fue realizada con tecnología submarina avanzada: se emplearon robots teledirigidos para operar a casi 600 metros de profundidad, lo que permitió una recolección precisa sin dañar el sitio arqueológico.
Según Alhena Caicedo, directora del ICANH, este es un paso clave para estudiar cómo los objetos reaccionan tras años bajo el agua y para comprender mejor el contexto del naufragio: “es una recolección superficial con el objetivo de entender el comportamiento de los materiales cuando se expongan al oxígeno”, explicó.
Además, los sedimentos extraídos serán analizados para arrojar luz sobre las causas del hundimiento, las rutas comerciales de la época y la manufactura de objetos coloniales.
Contexto y relevancia
- El Galeón San José, también llamado “el santo grial de los naufragios”, transportaba una carga valuada en miles de millones de dólares, con oro, plata y esmeraldas.
- El proyecto de recuperación forma parte de la misión “Hacia el corazón del San José”, que ya cumplió una primera fase no intrusiva para mapear el sitio y evaluar su estado arqueológico.
- La extracción está enmarcada en una estrategia de conservación científica, más que en una operación comercial: el enfoque es académico y patrimonial.
- El hallazgo se produce en medio de disputas internacionales por la propiedad del galeón: España, una empresa estadounidense (Sea Search Armada) e incluso comunidades indígenas bolivianas han reclamado derechos sobre el tesoro.
Este avance representa un hito para la arqueología submarina en Colombia: al recuperar y preservar estos primeros elementos, el país refuerza su compromiso con proteger su patrimonio y profundizar en la memoria histórica náutica.
