En el marco de la Segunda Convención de Exploración Energética, la presidenta de la Agencia Nacional de Minería (ANM), Lina Beatriz Franco, aseguró que el país requiere ampliar de manera prioritaria el conocimiento de su subsuelo si quiere impulsar la transición energética y el desarrollo agrícola.
Durante su intervención y en diálogo con medios, la funcionaria enfatizó que solo el 2,5% del territorio nacional está actualmente titulado para minería, una cifra que a su juicio, evidencia las oportunidades que existen para explorar y conocer mejor los recursos estratégicos del país.
Minerales clave para la transición
Franco explicó que aunque el material de construcción es el mineral más explotado en Colombia, la discusión sobre transición energética debe centrarse en recursos como el cobre, las arenas silíceas y los fosfatos.
Según detalló, cerca del 10% del territorio tiene potencial en cobre, oro y polimetálicos, mientras que alrededor del 3% presenta potencial en fosfatos, fundamentales para el desarrollo agrícola. “Sin minerales no hay infraestructura, no hay energías renovables y no hay desarrollo productivo”, reiteró.
La presidenta subrayó que el país no puede avanzar en energías limpias sin garantizar el abastecimiento de los insumos minerales que requieren las nuevas tecnologías.
Ordenamiento y protección ambiental
Frente a las críticas sobre minería y transición energética, Franco sostuvo que el debate debe partir del conocimiento técnico y del ordenamiento territorial.
Recordó que el 28,6% del territorio nacional corresponde a áreas protegidas: parques naturales, páramos y humedales, donde la ANM no otorga títulos mineros. Si bien, la protección ambiental es prioritaria, también es necesario identificar con claridad dónde existe potencial para la explotación de minerales con el fin de tomar decisiones de esta índole.
Añadió que minerales estratégicos como el cobre se concentran principalmente en las tres cordilleras, mientras que los fosfatos se ubican en departamentos como Huila, Boyacá y Norte de Santander, lo que permitiría planificar una actividad minera con criterios técnicos y ambientales definidos.
Pedagogía y diálogo con las comunidades
Franco señaló además, que el diálogo con empresas, comunidades y otros actores ha sido positivo cuando la información se presenta con claridad. Como ejemplo, sostuvo que en espacios técnicos suele mostrar una roca caliza para explicar su transformación en clínker (componente principal y material intermedio esencial en la fabricación del cemento), insumo esencial para la infraestructura.
Destacó que muchos ciudadanos desconocen que el vidrio proviene de arenas silíceas o que la cerámica se origina en la arcilla lo que, a su juicio, demuestra la necesidad de mayor pedagogía sobre el papel de la minería en la vida cotidiana.
El rol estratégico de los geólogos
Primera mujer geóloga en asumir la presidencia de la ANM, Franco defendió el papel de dichos profesionales en el desarrollo del país. Indicó al medio 360 Radio (Medellín), que son quienes generan la primera información sobre el territorio: identifican recursos, riesgos hídricos y amenazas geológicas, insumos clave para el ordenamiento territorial. “Valorar a los geólogos es valorar la información que permite tomar decisiones responsables”, indicó.
Un llamado a explorar
Al cierre de su intervención, la presidenta insistió en el mensaje central de su participación: Colombia necesita más exploración minera para conocer con precisión sus recursos y aprovecharlos de manera responsable.
La ampliación del conocimiento geológico, es una condición necesaria para avanzar en la transición energética, fortalecer la industria nacional y garantizar un desarrollo productivo con criterios técnicos y ambientales claros.
