La cadena europea presentó una denuncia ante la autoridad de competencia española por posibles “abuso de posición dominante” y hechos que, a su juicio, afectarían la libre competencia en el mercado.
La empresa Frisby España SL presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de España contra Yum! Brands Inc., propietaria de KFC y Pizza Hut, así como contra su franquiciado en Colombia, Inversiones INT Colombia S.A.S., por presuntas prácticas contrarias a la libre competencia.
En un comunicado divulgado este martes, la firma europea expresó que solicitó a la CNMC analizar hechos que, en su concepto, podrían constituir un abuso de posición dominante o actos desleales que afectarían el interés público y la competencia abierta en los mercados donde operan estas marcas.
La denuncia se enmarca en un contexto de conflictos anteriores entre Frisby España y la empresa colombiana Frisby S.A. BIC, que mantiene litigios abiertos en Europa por la titularidad y uso de la marca, un tema que también ha generado disputa legal sobre derechos de propiedad intelectual y la implementación de franquicias.
Frisby España indicó que el escrito ante la CNMC busca determinar si ciertas actuaciones de Yum! Brands y sus filiales podrían tener efectos restrictivos sobre el acceso de nuevos operadores al mercado español y europeo, lo que pondría en riesgo las condiciones competitivas que, según la compañía, benefician a los consumidores y al tejido empresarial.
La firma europea ha sido clara al afirmar que su compromiso es con un mercado “abierto, transparente y competitivo”, por lo que espera que el organismo regulador evalúe con rigor las conductas denunciadas y, de encontrarlas probadas, adopte las medidas correspondientes para preservar la libre competencia en el sector.
Este nuevo paso legal se suma a la disputa jurídica entre Frisby España y Frisby Colombia por presunta infracción de derechos de propiedad intelectual, reclamos de enriquecimiento económico y daños reputacionales. En esa demanda, la empresa europea incluso solicitó compensaciones económicas por supuestos perjuicios causados entre 2024 y 2025.
