El Ministerio de Salud alertó sobre fallas estructurales, omisiones en servicios médicos y deficiencias en protocolos de atención en centros carcelarios, e inició procesos de verificación y supervisión con autoridades para mejorar la situación.
El Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud) dio a conocer este martes un informe preliminar en el que identifica irregularidades significativas en la atención en salud de las personas privadas de la libertad en Colombia, según informó El Espectador.
Durante el análisis, la cartera encontró deficiencias en el acceso a servicios médicos, demoras injustificadas en procedimientos y fallas en la continuidad de tratamientos, que afectarían de manera directa el derecho fundamental a la salud de las personas que se encuentran en distintas centros de reclusión del país.
Entre las principales inconsistencias detectadas están omisiones en la atención de urgencias, falta de protocolos claros para el manejo de enfermedades crónicas y carencias en la entrega de medicamentos necesarios, lo que, según la entidad, expone a las personas privadas de la libertad a riesgos de deterioro de su salud general.
El Ministerio también señaló que, en algunas ocasiones, la articulación entre las EPS (Empresas Promotoras de Salud) encargadas de la atención y las autoridades penitenciarias no ha sido la adecuada, lo que complica la gestión integral de atención médica dentro de los establecimientos de reclusión.
En consecuencia, Minsalud anunció que ha iniciado **procesos de verificación y supervisión conjunta con la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y la Superintendencia Nacional de Salud, con el fin de determinar responsabilidades administrativas y adoptar medidas correctivas.
Además, la cartera indicó que se analizarán posibles acciones de mejoramiento, incluidas estrategias de monitoreo, reconfiguración de rutas asistenciales y capacitación del personal de salud que presta servicios en entornos penitenciarios, para garantizar que los tratamientos, controles y procedimientos se brinden con oportunidad y calidad.
Organizaciones de defensa de derechos humanos han señalado que estas irregularidades en la atención médica son recurrentes en el sistema penitenciario colombiano y han pedido mecanismos permanentes de supervisión, información transparente y garantías de acceso efectivo a servicios de salud para esta población.
La atención en salud en centros de reclusión es un tema considerado de alta prioridad por autoridades sanitarias y judiciales, dado que las condiciones de detención, la prevalencia de enfermedades crónicas y la vulnerabilidad de esta población requieren protocolos específicos y garantías adicionales para asegurar el derecho constitucional a la salud.
Minsalud aseguró que continuará con el seguimiento de los hallazgos y que anunciará nuevas medidas a medida que avance la etapa de inspección y control, con el propósito de corregir las fallas identificadas y proteger la salud de las personas privadas de la libertad en el país.
