El presidente colombiano inició este martes su visita a Washington, donde se encontró con el mandatario estadounidense para abordar temas como lucha contra el narcotráfico, seguridad regional y relaciones bilaterales tras meses de tensiones diplomáticas.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó a Washington D. C. desde la noche del lunes para desarrollar una agenda oficial de Estado entre el 2 y el 5 de febrero de 2026, cuyo punto central es una reunión bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.
La cita, programada para iniciar cerca de las 11:00 a. m. hora local, se lleva a cabo en medio de un proceso de tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos que incluyen acusaciones mutuas sobre políticas antidrogas y sanciones. Petro ha subrayado que su propósito es fortalecer la relación bilateral, especialmente en áreas de interés compartido como la lucha contra el narcotráfico y la cooperación regional con enfoque en desarrollo, paz y seguridad.
Durante los preparativos, Petro se pronunció en sus redes sociales al señalar que inicia su agenda con la disposición de trabajar con Estados Unidos “desde un enfoque que priorice la vida y la paz en los territorios”, destacando la importancia de una relación relanzada con Washington.
La reunión se desarrolla a puerta cerrada, aunque en eventos precedentes ha sido habitual que al final se permita el acceso reservado de algunos medios. Se espera que ambos mandatarios discutan no solo estrategias comunes para reducir los flujos de drogas ilícitas sino también asuntos sobre seguridad regional, migración y cooperación económica en la región.
Además del encuentro con Trump, la agenda de Petro en Washington incluye encuentros con representantes de la comunidad colombiana, actividades con sectores académicos y empresariales, así como reuniones con funcionarios del gobierno estadounidense para ampliar vínculos de colaboración en varios frentes internacionales y hemisféricos.
La visita ocurre en un momento clave para las relaciones entre ambos países, tras un periodo de desencuentros que incluyó retiro de certificación antidrogas y sanciones impuestas desde Washington, y se percibe como una oportunidad para poner en marcha un nuevo capítulo de diálogo y cooperación bilateral.
Con el diálogo entre Petro y Trump en marcha, analistas esperan que el resultado de esta reunión tenga implicaciones tanto para la relación diplomática como para los temas de seguridad y cooperación económica entre Colombia y Estados Unidos en los próximos meses.
