Expertos en salud alertaron sobre una drástica reducción en la asignación para el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) para 2026, mientras el Ministerio de Salud sostiene que la vacunación está plenamente cubierta con planeación hasta 2027.
Un debate se ha reavivado en redes sociales y entre especialistas del sector salud tras conocerse que el presupuesto aprobado para el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de Colombia para 2026 sería significativamente menor al solicitado por el Ministerio de Salud y Protección Social, lo que ha generado inquietudes sobre la sostenibilidad y modernización del esquema de vacunación nacional.
Según expertos citados en redes, el ministerio inicialmente solicitó más de 772.000 millones de pesos para garantizar la cobertura completa de vacunas e incorporación de nuevas tecnologías, pero el Departamento Nacional de Planeación (DNP) habría autorizado cerca de 190.000 millones de pesos, equivalente al 24 % de lo requerido. Esta situación ha generado críticas de epidemiólogos y salubristas, quienes advierten que una reducción presupuestal de este tamaño podría retrasar la incorporación de nuevas vacunas y debilitar la modernización del programa nacional de inmunización.
Voces como la del epidemiólogo Luis Jorge Hernández, coordinador del Observatorio de Salud Pública, han señalado que aunque el Gobierno garantiza la operatividad del PAI, la asignación reducida representa un riesgo para el ritmo de actualización del esquema. Asimismo, el doctor en Epidemiología Julián Fernández Niño consideró que este ajuste presupuestal puede afectar la incorporación de tecnologías pendientes, mientras que la experta en salud pública Zulma Cucunubá subrayó que una menor financiación podría poner en riesgo décadas de avances en el programa.
Frente a estas preocupaciones, el Ministerio de Salud y Protección Social emitió un comunicado oficial en el que desmintió “categóricamente” que exista un recorte que afecte el PAI y aseguró que la vacunación está garantizada para todo 2026 y parte de 2027. La cartera explicó que, aunque habrá “variaciones en los montos de inversión”, estos no representan un riesgo para la operación del PAI, gracias a la planeación estratégica con el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a la compra anticipada de biológicos e insumos.
Según el ministerio, la estrategia financiera y logística no solo asegura el abastecimiento durante la vigencia de 2026, sino que también permite avanzar en la ampliación progresiva del esquema de inmunización, la cual incluye vacunas recientemente incorporadas como la del Virus Sincitial Respiratorio (VSR) y la hexavalente para prematuros extremos, así como la próxima inclusión de la vacuna contra el dengue en municipios priorizados.
El Gobierno ha destacado que el país cuenta con uno de los esquemas de vacunación más completos de la región, con decenas de biológicos que protegen contra múltiples enfermedades prevenibles, y que las decisiones en materia de vacunación se adoptan con base en criterios técnicos, científicos y epidemiológicos en coordinación con el Comité Nacional de Prácticas de Inmunización.
La controversia alrededor del presupuesto destinado al PAI para 2026 evidencia la tensión entre limitaciones fiscales y necesidades de salud pública. Aunque el Ministerio de Salud sostiene que la vacunación está asegurada y que los recursos disponibles permitirán la continuidad del programa e incorporación gradual de nuevas vacunas, la inquietud de expertos resalta la importancia de vigilar de cerca la ejecución presupuestal y su impacto en la protección contra enfermedades prevenibles en el mediano plazo.
