Medidas tributarias por decreto en la emergencia económica buscan aumentar el recaudo y cubrir el déficit fiscal sin afectar la canasta familiar.
El Gobierno Nacional anunció un paquete de medidas tributarias que entrarán en vigor a partir del 1.º de enero de 2026, en el marco de la emergencia económica decretada para financiar el presupuesto del próximo año, luego de que el Congreso no aprobara la reforma tributaria original.
Entre las principales novedades, el presidente Gustavo Petro y el ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmaron que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para licores y juegos de suerte y azar se fijará en 19 %, lo que representa una subida significativa frente a las tarifas actuales en estos productos y servicios. Asimismo, se impulsarán cambios en el impuesto al patrimonio, ajustando los umbrales y las tarifas para personas con altos activos con el objetivo de ampliar la base de contribuyentes y recaudar más recursos.
Aumento del IVA y su aplicación
De acuerdo con los anuncios oficiales, las bebidas alcohólicas como aguardiente, ron, whisky, brandy, vodka y vinos pasarán a tener la tarifa general del 19 % de IVA, mientras que la cerveza fue excluida del aumento debido a su alto consumo social. En el caso de los juegos de azar, la medida consolidará la aplicación del 19 % de IVA con ajustes técnicos sobre cómo se calcula la base gravable del impuesto para estos servicios.
Funcionarios del Ministerio de Hacienda han señalado que la medida no afecta la canasta básica de consumo y se orienta a sectores no esenciales o de alto consumo, con el fin de incrementar los ingresos fiscales sin impactar negativamente a hogares de bajos ingresos.
Ajustes al impuesto al patrimonio
El paquete de decretos también contempla modificaciones al impuesto al patrimonio, reduciendo el umbral a partir del cual se paga este tributo —se acercaría a patrimonios desde 2.000 millones de pesos— y progresivamente aumentando las tarifas según el tamaño de la riqueza gravada. Estas medidas pretenden enfocar más la carga tributaria en los contribuyentes con mayores activos, y está previsto que afectan a una proporción relativamente pequeña de personas.
Además de estos cambios, el Gobierno anunció otras sobretasas e impuestos sectoriales en áreas como el financiero y sobre la primera venta o exportación de ciertos recursos naturales, aunque esos detalles se están afinando en los decretos complementarios.
Las nuevas medidas forman parte de una estrategia tributaria de emergencia para enfrentar un déficit fiscal estimado en más de 16 billones de pesos para 2026 tras el hundimiento de la reforma tributaria ordinaria en el Congreso. El propósito es ampliar la recaudación sin recurrir a mecanismos que afecten directamente a los consumidores de menores ingresos, concentrando los ajustes en productos considerados de lujo o con externalidades negativas y en contribuyentes con mayor capacidad económica.
Con la implementación de estas medidas tributarias —que incluyen el aumento del IVA a licores y juegos de azar al 19 % y el ajuste del impuesto al patrimonio— el Gobierno espera reforzar los ingresos públicos para financiar programas prioritarios, como salud y educación, y enfrentar los retos fiscales del próximo año. El impacto de estos cambios será objeto de seguimiento tanto por parte del sector privado como de analistas económicos, ante la expectativa de su repercusión en el consumo y la inversión en Colombia.
