El presidente explicó que la propuesta de Asamblea Constituyente avanzará en un calendario separado del ciclo electoral para evitar solapamientos.
El presidente Gustavo Petro aseguró que la discusión y eventual convocatoria de una Asamblea Constituyente en Colombia no se sobrepondrá a los procesos electorales previstos para 2026, y presentó un cronograma tentativo sobre las etapas que seguiría esta iniciativa si sigue adelante como parte de su agenda de reformas institucionales y políticas.
En declaraciones recientes, Petro enfatizó que la Asamblea Constituyente —una propuesta que ha generado debate en distintos sectores políticos y sociales— no coincidirá con las fechas de consultas, elecciones legislativas ni con la primera vuelta presidencial programadas para el próximo año, subrayando que se busca evitar interferencias entre ambos procesos que puedan afectar la legitimidad de cada uno.
Cronograma planteado por el Gobierno
Si bien el mandatario no presentó un calendario oficial con fechas exactas, Petro delineó que el avance de la iniciativa pasará por varias fases que deberían ejecutarse después del cierre formal del ciclo electoral de 2026, incluyendo:
- Diseño conceptual y socialización inicial de la propuesta.
- Debate con distintos actores políticos y sociales.
- Formulación jurídica y técnica del proyecto de convocatoria.
- Presentación al Congreso o mecanismos de participación democrática posteriores a las elecciones.
De acuerdo con el presidente, este enfoque busca consolidar un espacio de diálogo amplio y participativo, sin que coincida con la temporada de campañas y votaciones, lo que, según él, facilitaría una discusión centrada en contenido constitucional y no en intereses electorales de corto plazo.
Reacciones y contexto político
La idea de una Asamblea Constituyente ha sido recurrente en varios periodos de la política colombiana, y sectores del gobierno de Petro han argumentado que podría servir para modernizar la Carta Política y hacerla más representativa de las realidades actuales. Sin embargo, también ha recibido críticas de la oposición, que advierte sobre posibles riesgos institucionales y plantea que cambios constitucionales de gran calado deben adelantarse con consensos amplios y sin presiones de coyuntura.
Diversos analistas han señalado que una estrategia que separa el debate constituyente del calendario electoral podría minimizar tensiones políticas y permitir una discusión más profunda sin el ruido propio de campañas.
Con la postura del presidente Petro sobre la desconexión entre la propuesta de Asamblea Constituyente y el calendario electoral de 2026, el Gobierno busca despejar dudas sobre la coincidencia de ambos procesos y promover una hoja de ruta que permita tanto el desarrollo de las elecciones como un eventual debate constituyente en momentos posteriores. La precisión de fechas y mecanismos dependerá, sin embargo, de la evolución política y de los consensos que se construyan en torno a esta iniciativa en los próximos meses.
