Retenciones, intimidación y temor entre la población rural obligan al despliegue militar para restablecer el orden público.
Una incursión armada atribuida al Clan del Golfo en el corregimiento de La Liberia, en el municipio de Anorí (nordeste de Antioquia), ha generado una crisis de orden público, con secuestros temporales, intimidación a la comunidad y restricciones a la movilidad, según denunciaron autoridades locales y fuentes de seguridad.
Los hechos se registran desde el viernes 19 de diciembre de 2025, cuando presuntos integrantes de esa organización criminal ingresaron a la zona rural, establecieron presencia armada y comenzaron a atemorizar a los habitantes, lo que llevó a la reactivación de operaciones por parte de la Fuerza Pública.
Secuestros y liberación de civiles
Durante la incursión, cuatro personas fueron retenidas por varias horas, entre ellas un concejal y líderes comunitarios, aunque posteriormente fueron liberadas en la mañana del domingo, según reportes oficiales y comunicados de fuentes locales.
Además, algunas informaciones señalan que hasta cinco personas podrían haber estado en poder del grupo armado, lo que intensificó la preocupación de los residentes de la zona.
Habitantes del área rural han reportado que la presencia de hombres armados provocó restricciones a la movilidad y temor por posibles represalias, llevando a familias a limitar su desplazamiento dentro del territorio.
Llamado de autoridades y respuesta militar
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, exigió una intervención urgente del Gobierno Nacional y de la fuerza pública para retomar el control territorial y garantizar la seguridad de los habitantes, haciendo énfasis en que esta área ha sido históricamente objeto de acciones de grupos ilegales.
En respuesta, el Ejército Nacional desplazó tropas de la Séptima División y la Brigada 14 hacia la zona, donde se adelantan operaciones de control territorial y sobrevuelos, con el objetivo de neutralizar la presencia armada y restablecer el orden.
Sin embargo, persiste el temor de que las acciones militares puedan desencadenar represalias u operaciones violentas adicionales por parte del Clan del Golfo, lo que mantiene a la comunidad en estado de alerta.
La incursión del grupo ilegal se presenta en medio de un clima de inseguridad prolongado en el nordeste antioqueño, donde diferentes organizaciones criminales han operado por años, generando desplazamientos forzados y afectación de servicios básicos.
El corregimiento de La Liberia, estratégica zona rural de Anorí, ha sufrido históricamente la presencia de actores armados al margen de la ley, lo que ha dificultado el retorno a la normalidad y profundiza la zozobra entre los pobladores.
La incursión armada del Clan del Golfo en Anorí y los hechos de violencia asociados representan un grave desafío para el orden público en Antioquia, evidenciando la persistencia de grupos ilegales que atemorizan a comunidades rurales. La respuesta de la fuerza pública y las autoridades gubernamentales será clave para restablecer la seguridad y garantizar la protección de los derechos de los habitantes, mientras los pobladores continúan reclamando presencia estatal efectiva en la región.
