La empresa láctea consolidó ventas cercanas a $2 billones y anuncia expansión del portafolio y mayor impacto social y ambiental.
La compañía colombiana Alquería, una de las principales del sector de alimentos y la Empresa B más grande del país, presentó este miércoles su balance correspondiente al cierre de 2025, en el que destacó cifras positivas de crecimiento, diversificación de productos y planes de expansión para los próximos años.
Según explicó Rafael Álvarez, CEO de Alquería, la empresa cerrará 2025 con ventas cercanas a $2 billones, cumpliendo la meta de duplicar el tamaño del negocio proyectada cinco años atrás. Esta expansión se ha logrado no solo con la tradicional producción láctea, sino también con la diversificación del portafolio, incluyendo marcas como Quesos Del Vecchio y Vitad, cuyas ventas han crecido considerablemente en los últimos años.
Este enfoque multimarca y multicategoría ha permitido a Alquería adaptarse a las nuevas tendencias de consumo, reforzando su presencia en el mercado con productos dirigidos al bienestar nutricional de las familias colombianas.
🌱 Compromiso con sostenibilidad e impacto social
Alquería ha reforzado su apuesta por una gestión sostenible. Como Empresa B, la compañía mide su éxito no solo por los resultados económicos, sino también por su impacto social y ambiental. Las iniciativas en estas áreas se articulan en torno a causas como el fortalecimiento del campo colombiano, la protección del medio ambiente, la promoción de la nutrición y el apoyo a la educación pública, reflejando un enfoque integral de desarrollo responsable.
Este enfoque ha implicado inversiones constantes para garantizar la calidad de los productos, respaldo tecnológico y colaboración con productores locales, así como la puesta en marcha de programas que buscan un impacto positivo en comunidades rurales y en la cadena de valor del sector.
De cara a 2026, Alquería proyecta crecimientos a doble dígito, manteniendo el impulso de innovación y adaptación al mercado. La empresa espera seguir consolidándose como actor relevante en el sector de alimentos, con estrategias dirigidas a ampliar su portafolio y responder a las necesidades cambiantes de los consumidores.
Además, la firma planteó metas ambiciosas para 2030, entre las cuales figura duplicar nuevamente el tamaño del negocio, fortaleciendo no solo su presencia comercial sino también su impacto positivo a nivel social y ambiental.
A pesar de los resultados positivos, Alquería identificó retos estructurales en la industria:
- La recuperación del consumo per cápita de lácteos sigue siendo un desafío frente a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
- El relevo generacional en el campo y la mejora de la productividad de los productores rurales son factores clave para asegurar el suministro y la calidad futura de materias primas.
- Mantener la confianza del consumidor exige procesos de calidad rigurosos y sostenidos, un aspecto que la empresa ha reforzado con certificaciones internacionales y controles exhaustivos.
