Las sanciones incluyen el congelamiento de bienes y la prohibición de operaciones financieras para los implicados.
Las autoridades estadounidenses anunciaron este martes la inclusión de una red de reclutamiento de mercenarios —compuesta por personas naturales y jurídicas de Colombia y otro país— en la denominada Lista Clinton, una medida que bloquea sus activos e impone severas sanciones económicas.
🔎 Qué reveló la investigación
- La red está acusada de reclutar exmilitares colombianos para enviarlos a Sudán, donde se habrían unido a la Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo armado vinculado con múltiples denuncias por violaciones a derechos humanos.
- Entre los sancionados figuran cuatro ciudadanos colombianos y tres empresas del país, además de una firma panameña. Entre los nombres mencionados aparecen Álvaro Andrés Quijano Becerra, Mateo Andrés Duque Botero, Mónica Muñoz Ucros y Claudia Viviana Oliveros Porero, quienes, según Estados Unidos, facilitaron la contratación, logística y traslado de combatientes hacia la zona de conflicto.
- Las empresas implicadas, como International Service Agency, Comercializadora San Benito y Main Global Corp SAS, están acusadas de operar como intermediarias irregulares —muchas veces con sedes en el exterior— para realizar los traslados y contratos de mercenarios.
La sanción representa un golpe significativo contra las redes que facilitan la participación de ciudadanos extranjeros en conflictos armados ajenos. Las medidas incluyen el congelamiento de bienes, la prohibición de transacciones financieras en EE. UU., y el impedimento de acceso al sistema financiero internacional para los implicados.
Para Colombia, esta decisión expone la persistencia de redes de mercenarias que operan desde el país y con alcance transnacional, lo que vuelve urgente revisar los mecanismos de control, investigación y cooperación internacional en materia de seguridad y justicia.
Las autoridades estadounidenses anunciaron que seguirán investigando el entramado internacional detrás de estos envíos de mercenarios, incluyendo rutas de financiamiento, vínculos en países intermedios —como Panamá y Emiratos Árabes Unidos— y los responsables de la operación logística.
Las sanciones buscan desactivar estas redes, pero expertos advierten que será clave la cooperación global para evitar desplazamientos clandestinos de combatientes a otros conflictos.
La inclusión en la Lista Clinton de una red de reclutamiento de mercenarios liderada desde Colombia representa un paso importante en la lucha contra el mercenarismo internacional. Las sanciones apuntan no solo a individuos, sino a empresas y estructuras que facilitan la participación de combatientes en guerras lejanas. Este caso evidencia la necesidad de fortalecer los controles internacionales y la vigilancia sobre redes que lucran con la violencia y la guerra, así como la urgencia de mecanismos efectivos de prevención y sanción.
