La comunidad, según autoridades, fue forzada a bloquear el avance de tropas en una operación antidrogas en Nariño y la captura se realizó con presos contratiempos.
Al menos 150 civiles intervinieron este fin de semana en el desarrollo de un operativo militar del Ejército Nacional en zona rural de Tumaco, departamento de Nariño, obstaculizando el desarrollo de acciones destinadas a capturar a un presunto miembro de las disidencias de las FARC y desmantelar un laboratorio de cocaína. La comunidad, según el Ejército, habría sido movilizada bajo coacción por el Grupo Armado Organizado residual “Oliver Sinisterra” para impedir el avance de las tropas ().
Operativo y acciones comunitarias
La Tercera División del Ejército Nacional informó que el incidente se presentó durante un operativo ejecutado por la Fuerza de Tarea Hércules y el Batallón de Selva No. 53, que tenía como objetivo desmantelar una infraestructura ilegal dedicada al procesamiento de clorhidrato de cocaína. Estas instalaciones, según los uniformados, generaban cerca de $1.000 millones mensuales para la estructura criminal.
Al arribar al lugar, las tropas se encontraron con la resistencia organizada de los habitantes de la vereda, quienes bloquearon caminos y lanzaron gritos para impedir que los efectivos capturaran al detenido identificado como alias “Cascario”, hombre de confianza de alias “Yider”, principal cabecilla financiero del grupo. A pesar de la situación, las autoridades confirmaron que la detención se logró y que la estructura fue desmantelada.
“La población civil fue constreñida y obligada a intervenir en un intento por proteger las economías ilícitas de los criminales”, sostuvo el teniente coronel Fabián Triviño Quintero, comandante del batallón, quien además hizo un llamado a denunciar casos de amenazas o coacción por parte de grupos ilegales.
El fenómeno de las asonadas civiles se está volviendo recurrente en el Pacífico nariñense, donde las estructuras delictivas han ofrecido incentivos, y, según las autoridades, han utilizado el miedo y la intimidación para que la población se oponga a la intervención militar.
